Historia del monumento

El castillo de Cadillac encarna la omnipotencia de Jean Louis de Nogaret de La Valette, primer duque de Epernon. Este cadete de Gascuña, uno de los favoritos de Enrique III, acumuló honores y riquezas antes de caer en desgracia bajo el reinado del Luis XIII.

 

Edificada a principios del siglo XVII, la residencia ducal constituye uno de los primeros ejemplos de arquitectura francesa. Valorizada, su rica decoración interior incluye molduras y techos pintados, suntuosas chimeneas monumentales de mármol y piedra esculpida y más de 30 tapices de época.

 
Pese a la notable impronta de los más de cien años de ocupación carcelaria, desde principios del siglo XIX a 1950, esta residencia sigue ilustrando con esplendor el lema del duque de Epernon: Adversis clarius ardet: « Es en la adversidad cuando más brilla. »